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MUSAS DISIDENTES

La poesía es mi último cartucho.

Todos sois sospechosos | Tribuna Feminista

Puedes leer mi artículo completo para Tribuna Feminista en el link:

http://www.tribunafeminista.org/2017/10/todos-sois-sospechosos/

“No se trata de los que no, se trata de los que sí, de los que atacan, violentan, asesinan, persiguen, y de un sistema que legitima los privilegios de género que sustentan dichos comportamientos en mayor o menor medida. Pienso que, si en lugar de personalizar cada llamada de atención, se invirtiera el mismo esfuerzo en autocuestionarse, en hablar con las compañeras, amigas, parejas para averiguar cómo se sienten y por qué, avanzaríamos un buen trecho. Señalar a quienes siguen el mandato de la violencia patriarcal, desactivar los discursos machistas y hacerlo sin solapar nuestra lucha, puede ser un buen comienzo.

La cultura de la violación se apoya en un imaginario simbólico reforzado a través de los siglos por mitos, literatura, cine, publicidad…y si eres hombre formas parte de ella. Cualquier varón leído como tal es sospechoso a priori y aunque pueda parecer injusto, no somos las mujeres las que os hemos colocado ahí sino cada uno de los responsables de violentarnos, de asesinarnos.

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LO QUE NO SE MUEVE SE ESTANCA. El hongo misógino fanzine, 2013

Una triste certeza tras las intervenciones del colectivo de este año: Nuestras ciudades se mueren a manos de especuladores culturales. Huelva, Gijón, Lugo, Oviedo, languidecen víctimas de un proceso devastador que arrasa con cualquier iniciativa cultural alternativa a los canales institucionales. Escénicas, música, literatura quedan excluidas como elementos de empoderamiento comunitario y pareciera que la poesía sigue siendo patrimonio de élites juglarescas que operan en contra de ese acercamiento, esa permeabilidad por la que tantos y tantas trabajamos.

A mí, como autora, lectora, como parte de este colectivo, la poesía me gusta a pie de calle o a pie de barra, nunca en sótanos o en altillos, escondida o inalcanzable, nunca como un producto alejado , misterioso o lujoso porque no creo en pedestales ni me atrae la “oscuridad” impostada. Partiendo de esto, nuestras intervenciones en los distintos espacios han tenido como objetivo desactivar un discurso cultural alejado de los y las ciudadanas, favoreciendo la interacción con el público y su participación para dejar inoperante ese tabú que aún pesa sobre la poesía.

Muchos y muchas nos hemos embarcado desde hace tiempo en proyectos que respiran gracias a la implicación vecinal, el apoyo de locales de ocio y la participación desinteresada de artistas, músicos, creadoras. Seguimos trabajando convencidas de que otra forma de hacer cultura es posible, de que todo lo que no se mueve se estanca, de que el enfoque ha de ser lo comunitario y con esta idea se han diseñado las actividades organizadas en las ciudades mencionadas.

Es posible trabajar desde la multidisciplinariedad incorporando estrategias de Trabajo Social, Educación Social, Pedagogía…para desarrollar acciones culturales en las ciudades, pueblos, núcleos rurales con un objetivo integrador y de participación en todas las fases del proceso.

Existen redes potentes de apoyo autogestionadas casi desde el anonimato que organizan festivales de teatro, recitales poéticos, talleres, sin más afán que dotar de herramientas motivacionales a los y las vecinas del barrio. (Recuerdo con especial cariño una lectura de poesía en la playa de Mazagón, Huelva, en verano del 2003, organizada por una asociación de vecinas)

Recuperemos eso, potenciémoslo, que todo aquello con lo que nos llenamos la boca en los años de instituto y universidad no se quede en nada. Movamos las ciudades desde los barrios y hagámoslo lo también extensivo a la zona rural y desde un perspectiva de género: la cultura no es un privilegio de urbanitas.

(extracto de mi editorial ” Lo que no se mueve se estanca: una aproximación a la gestión cultural comunitaria,” aparecida originalmente en el fanzine El Hongo Misógino. Huelva, 2013)

EL BRAILLE DE LAS CICATRICES: @Alicia_Hot, de Alejandro Ruiz Morillas

Internet es como cualquier otra tecnología, básicamente neutra, puedes usarla en formas constructivas o dañinas. Las formas constructivas son reales, pero muy pocas.

Noam Chomsky.

Alejandro Ruiz Morillas. @Alicia_Hot, poemas en tiempos de follar, pantallas y avatar. Esdrújula Ediciones, 2015

Puede ocurrir que la lectora se acerque a este libro con cautela y curiosidad – a quién deja indiferente un título que no es sino un nombre de usuaria de Internet: @Alicia_Hot – y que salta a los ojos con un “poemas en tiempos de follar, pantallas y avatar” Despojémonos de ideas preconcebidas, la ruta que traza no es la de un largo etcétera de tópicos postadolescentes sobre sexo y rrss. Por el contrario, Alejandro Ruiz Morillas cuestiona la mercantilización de los afectos y las relaciones humanas en la red y la estructura social, las oportunidades de encuentro y el avatar como icono sociocultural: “ mejor que la fantasía del tacto,/el fantasma de que nos importamos”

Cada texto parece apuntar hacia una reflexión crítica sobre el consumo y la necesidad de sentirnos “amados” pero también hacia el cuestionamiento personal y el análisis de los impulsos propios. En qué medida nuestros deseos son social y culturalmente construidos? Qué mecanismos influyen en las elecciones que hacemos a la hora de relacionarnos con otros y otras? “La palabra robot/ viene del checo,/ y significa esclavo.”

Nos bombardean con estímulos sexuales constantes, el porno mainstream se reinventa cada vez más brutal. En los documentales, muchas trabajadoras de esta industria se reconocen cosificadas, objetos sexuales y, a la vez, empoderadas por el hecho de hacer lo que hacen. Es un razonamiento que no comparto e intento, al seguir el hilo narrativo de @Alicia_Hot, sobrevolar primeras impresiones y ver más allá. Encuentro el relato de la apropiación mercantilista de la soledad: “donde todo está permitido/ solo se prohíbe/ la caricia. Por imposible./ El braille de las cicatrices.”

El pagador consume camming, demuestra su poder y mantiene el privilegio: deseo satisfecho a la carta. “Te quieres largar pero, tus cincuenta euros?/ Sigues,/ quieres tu chute, aun adulterada, la dopamina es dopamina” Y entonces, en el espacio virtual de intersección se introduce un elemento nuevo, el mito del amor romántico que desesperadamente conduce a la idealización de las identidades imaginadas:

“Cuando dejó de ser porno./ Cuando dejó el sexo./ Cuando es solo relato y vértigo.”

El timo de la estampita vuelve al consumidor aspirante a caballero: “qué hay de real en nuestra virtualidad?” Pero nadie le salva del fracaso, de la imposibilidad del sueño y está solo. “Si hay un afuera, fuera de conexión. Me reconocerás?”

Consumimos los afectos hasta dejarlos huecos y después los compramos a través de una pantalla. Por eso la sed. Por eso

“El insomnio te pertenece/ como soga al cuello.”

SE DICE, SE CUENTA, SE RUMOREA: EL PESO DE LA PALABRA DE ELLOS.

Aclaro aquí que hablo partiendo de mi trayecto personal, aunque también reflejo las conclusiones de compañeras y amigas.

A veces escribimos, pronunciamos en alto, relatamos, únicamente para recapacitar. Hicimos lo correcto? Reaccionamos como correspondía? Fuimos injustas?

Enfrentar desde la asertividad, identificar violencias, liberarse de los lastres no es fácil. Las relaciones humanas son complicadas y nosotras falibles e imperfectas. Tomamos decisiones desde el conflicto, a sabiendas de que no son para nada feministas ni adecuadas a largo plazo. A veces elegir un camino distinto al de quien nos procura toxicidad emocional de forma consciente o no, es eficaz a la hora de gestionar los afectos pero también empoderante.

Pero qué ocurre cuando alguien con quien compartimos espacio se vuelve contra nosotras. Qué ocurre cuando pesa el egoísmo, cuando nuestros logros se desprecian, cuando la sinceridad, la coherencia y el respeto pierden significado. Qué ocurre cuando nos envuelven en una vorágine absurda para desacreditarnos, en una carrera donde el único sponsor es el “herido” y la finalidad ganar adeptos para una causa, la suya, la patriarcal al fin y al cabo.

Suele darse que el privilegio de género automáticamente otorga validez a la palabra del varón, en cualquier contexto: artístico, privado,… Si además, como es habitual, éste se vale de la falacia del amor romántico, en el caso del heterosexual, buscará contar con el apoyo de alguna amante, amiga, ex-amante, todas a la vez…para favorecer una pugna entre mujeres que le revierta a nivel emocional y le ayude a mantener su statu quo. La misoginia entre mujeres le hace el juego al sistema.

Deslegitimarnos (nuestro cuerpo, gestión de nuestra sexualidad, nuestro trabajo…) ha sido una constante a la largo de la Historia (la de ellos) y aún sigue vigente como táctica machista.

Dónde queda nuestra palabra, el propio relato? Cuando el mecanismo machista para invalidarnos se centra en maniobras de desprestigio a base de comentarios malintencionados y falsos podemos caer en la trampa y sumergirnos en una espiral que operará como los “RT indignados” a los posts de don arturo y en contra nuestra. También empeñarnos en responder a cada chismorreo otorgándole automáticamente peso simbólico. O bien, podemos desactivar ese discurso implementando estrategias de afrontamiento que acaben con el círculo de acoso, de violencia al fin y al cabo, que lo anulen de una vez por todas, enfrentándolo de forma eficaz. Posicionarnos del lado de nuestras compañeras es vital.

Se nos ningunea, infantiliza, boicotea. Nos acosan de mil formas distintas. Cada una de las prácticas machistas cotidianas que soportamos las mujeres por el hecho de serlo tienen como finalidad someternos en menor o mayor grado. Enfrentémoslas pero hagámoslo juntas.

Sobre misoginia entre mujeres,os dejo este Link al artículo que he escrito para Tribuna Feminista.

http://www.tribunafeminista.org/2017/08/misoginia-entre-mujeres-la-estrategia-patriarcal/

ANA VEGA SOBRE WILL SCARLET NO ERA DIOS (presentación Oviedo)

Comparto hoy las palabras de la querida Ana Vega sobre Will Scarlet no era dios en la última presentación que hicimos en Oviedo (Sta. Teresa) Nos acompañaba también el creador escénico David Aguilar, El Dédalo.

Gracias a ambos por las bellas sinergias.

 

Si crees que puedes agarrarme, piensa otra vez: mi historia fluye en más de / una dirección un delta que surge del cauce con sus cinco dedos / extendidos.

Adrienne Rich. Poemas 1963-2002 (Ed. Renacimiento) Traducción Marisol Sánchez Gómez.

 

Marguerite Duras nos recordaba la necesidad de la escritura pues para ella escribir era contar una historia que ocurría por su ausencia, es decir por esa necesidad de ser contada o ese carácter inevitable de ésta. Encontramos aquí una realidad que ha de ser contada pues hemos de cambiar el concepto, el discurso y la iconografía, no es éste, ni el cuerpo propio ni el poético, un lugar donde se pueda aplicar dominación alguna pese a todo intento histórico de silenciarnos. Somos mujeres no objetos, no seres que han de ser nombrados por otros, no cuerpos sin rostro, no carne o sangre cuyo sentido sólo ha de alcanzarse a través de un bisturí patriarcal que por mucho que nos siga amputando, rompiendo o rasgando nuestras faldas, quemando en cualquier hoguera —pues tan sólo ha cambiado la forma del fuego no la antorcha— fiel a un firme propósito histórico sigue fallando pues seguimos vivas. Es desde este modo de afrontar este estado defectuoso de la norma, el estilo y la vida propia y ajena desde donde la autora lanza a golpe de caricia una firme una advertencia, somos “alimento de semilla”. Es, por tanto, esto que ven, sólo el principio. “La mitad de la vida resistiendo, la otra mitad indignándose” decía Karl Krauss, y es, por desgracia, la misma historia, pues la historia que se repite lo hace por conveniencia para muchos, pero no siempre la realidad vence, pues la cobardía del otro lado tropieza una y mil veces con la firme determinación. Hay en esta mujer esta determinación y esta voluntad, que será difícil o más bien imposible vencer: “La liberación era esto: // una imposición vital”. Tan sólo es necesario acostumbrase ahora al dolor previo, la tormenta que anuncia el cielo, el golpe exacto que exige el cambio, esa sensación de haberse perdido justo en el momento de encontrarse: “La sonrisa me advirtió: // sentirás algún dolor// solo durante algún tiempo, // el necesario para que tu piel / se acostumbre a sostenerme”. Tan sólo queda adentrarse ahora, caminar…

Ana Vega.

 

 

 

 

3×3 SUBURBIA, II Edición. Daniel Acevedo, José Yebra y Laura Fjäder.

3×3 Suburbia es un evento organizado por la editorial asturiana en colaboración con Jam Poesía Gijón, donde tres autorxs con títulos publicadxs por aquélla ofrecen una lectura cruzada de sus poemas.

Para esta segunda edición, Daniel Acevedo, José Yebra y yo misma, recitamos en la tercera planta del Museo Juan Barjola de Gijón textos correspondientes a los números 7, 8, 9 de la colección Malas Tierras para terminar con una selección de inéditos.

Tanto Silvia Cosio, que presentó el acto,  como yo, creemos necesario recuperar el carácter permeable de los museos que los convierte en espacios cercanos, generadores de esa sinergia de la que siempre hablamos y poder así favorecer una cultura de abajo hacia arriba que realmente contribuya a hacer ciudad.

Gracias  a quienes desafiasteis viento y lluvia para escuchar poesía de una forma distinta. En una ciudad en la que el componente de gratuidad de ciertos eventos opera en contra, tardes como la del viernes nos reconcilian con nuestro trabajo.

(Las imágenes son cortesía de Willy, Silvia y Guillermo.)

ELLA LLEGÓ Y LUNÓ

– Querida posteridad, no mires ahora. Paso la yema del dedo anular derecho con cuidado, por encima de las letras del póster, un linograbado en papel con peso propio. Le estoy buscando sitio en el cuarto donde escribo. Es también la habitación preferida de la gata. Desde hace un rato observa desconfiada, no sabe si Macky va a volver o si el ciclo sigue y habrá que esperar a otras lunas. – 

A la pelirroja le gusta el té negro sin regustos extraños. Desayunamos tostadas con tomate, aceite de oliva y aguacate. La piel aún está dormida y hablamos despacio, comparamos las secuencias de sangre cuidadosamente marcadas en nuestras agendas, lavamos los platos, cogemos fuerzas para recorrer todas las playas. 

La llevo por calles de casitas viejas que aguantan como pueden la sombra del astillero y fotografiamos carteles de tipografías fascinantes y ventanales de telarañas compactas casi fósil. En el camino, cede el calzado, el sol se envalentona y tritura las aceras, cansadas ya, a esas horas de aperitivo y olivas y sartencitas con gulas y langostinos.

Una pausa autoimpuesta para compartir bebidas espirituosas en bares de señores de los de antes donde nos contamos historias de un aquél que fue o está siendo. Y en la tarde ya la poesía y tanta gente y el mapa de Sótano y Fumanchú en la muñeca.

El transporte urbano nos devuelve al principio.

Una gata nos está esperando sobre el butacón rojo.


PRESENTACIÓN DE CIUDAD DORMITORIO, JOSÉ LIÑÁN NAVARRO.

Ahí fuera, en alguna

parte, en todas,
ensayos de cadáver
se arrastran hacia la mañana
en la estela de otra
noche vacía.


Roger Wolfe

Algunos leerán este libro y pensarán en realismo urbano. Yo, sinceramente, prefiero hablar de denuncia conmovedora: Así que este era vuestro plan: /expulsar al extrarradio/ los sueños, /las quimeras.



José Liñán Navarro convierte el plano urbano en sujeto y objeto a través de un lenguaje desprovisto de afectación mientras sitúa en primera línea nuestra incapacidad para mostrar empatía, nuestra opacidad de ciudadanos casi inertes, los felices depositarios de una herencia cruel. El arte de la aglomeración puede provocar efectos inesperados.



La ciudad no es solo hormigón, es una herida abierta que divide a las personas. Y ese hormigón que invade con total impunidad las aberturas verdes, también llena de alquitrán nuestras conciencias hasta empañar la lucidez. Integrar la percepción subjetiva de su polaridad, con cierto humor, incluso, en la narración de flujos humanos plagados de identidades dispares y, a su vez, convertir todo ello en una crónica sincera, exige un equilibrio difícil de mantener en un poemario. Parece ser que en este caso eso no ha sido obstáculo.



La vida por inercia, la marginalidad, los espacios de tránsito como símil: Hay una red de Cercanías/
en la que si vienes de un lado asfixia / y si vienes del otro, alivia. Estos versos tienen todo de nosotros y de la música que escuchábamos antes de convertirnos en muñecos de cuerda que aman a pesar de los desplantes y la indiferencia. Quién puede juzgar nuestras estrategias de supervivencia emocional más duramente que nosotras mismas? Cómo gestionar los afectos no correspondidos porque Ahora que esta extraña adicción /con la que conservo mis actos envasados al vacío/ comienza a remitir, y me acostumbro al juego de los puzles/ sin sufrir al principio ni preguntar después,/ sigo estremeciéndome al revivir aquella noche.


De ese elixir que nunca se acaba y que nos hace extrañas en entornos conocidos, hemos bebido muchas. No somos infalibles y Liñán lo reconoce : descubre el hastío que a veces nos supera “aquí ya no hay asco”  pero deja sitio siempre a la luz en las calles, las de todas sus ciudades, las nuestras o las estrechas del Albaicín, la luz en los bares de Pedro Antonio, Elvira o el Raval.

Toda mudanza es terreno abonado escribe él. Aprendamos de nuestras cargas antes de soltarlas y sigamos extraviándonos en este absurdo trajín de caos:


Que todo quede sin capacidad /de interpretación alguna.



Laura Fjäder. Xixón. Xunu, 2017

 

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